martes, 12 de junio de 2007

En la mercadotecnia política

Diversas han sido las regalías que el Diablo no había recibido a costa de su imagen y mala fama. Por diversas partes había productos relacionados con su nombre (el jamón endiablado, por ejemplo) y acusaciones falsas en los que se comprometía su sagrado ente (“¡Me lleva el Diablo!”, otro ejemplo). Su nombre estaba siendo ocupado por una ambiciosa y perfecta mercadotecnia jamás hecha realidad... la ambición había alcanzado a Satanás y prefirió sentirse victima de una terrible propaganda y publicidad que perjudicaba a su ya de por si degradada imagen.

“No es posible que se este ocupando mi imagen y nombre en lugares con el único afán de venderme como a una prostituta” declaró el Diablo a los medios. “No cabe duda de que este es un complot político en contra mía encabezado por los integrantes subversivos del otro partido que buscan quedarse en el poder que nosotros, desde los tiempos de Plutarco, hemos administrado... ¡pero no los dejaremos!”

Por su parte, Mefistófeles, el abogado del Diablo, declaró que “...es indudable porque nadie quiere votar por el Infierno, con tanta mala propaganda que le dan los otros partidos”.

Con respecto a las regalías que pretende el Diablo recibir a costa de su imagen, se pretende lanzar una marca exclusiva en diferentes líneas. (Por citar alguna, Deportiva: superpatín endiablado; que buscara competir en contra del ya famoso Patín del Diablo). Esto se lograra en el tiempo necesario que le de al Diablo de planear e implantar su nueva propuesta mercantil y financiera, su nueva empresa.

“Es hora de renovarnos o quedarnos como estamos. La venta de almas han descendido debido a este complot que he sufrido. Pero demostraremos con nuestra experiencia que nuestro partido ha sido el único y el verdadero ante los embates de otros que han querido desestabilizarnos con acusaciones sin pruebas y justificación” puntualizó Don Satanás.

¡Es hora de un nuevo P. R. I.! ¡De un nuevo Partido Revolucionario Infernal!

Con respecto a las bardas pintadas con escudos y frases proselitistas, declaró:

- ¡¿Quien dice que no se puede?!

No hay comentarios: