¡Una noche increíble! ¡Mas de 500,000 gentes reunidas en el estadio 18 de Marzo de Minatitlán, de las cuales 459,568 eran mujeres! ¡Una euforia, unos gritos femeninos, unos llantos, unos alaridos, brassieres por doquier! ¡Era el grupo de moda “Los Chavos de la Calle de Atrás”! ¡Su éxito “Lo quiero de esa manera” se escuchaba en las radios y televisoras de todo el país!
- ¡Kelasio, Babas, AZ, Nicolasito y Horacio D.! ¡¡¡AAAAAHHHHHHH!!!
Ni cuando vino Bronco estuvo tan repleto, menos con la Rockola, y ni se diga del Rolling TV. Era una impresionante masa femenina, con ciudadanas de las vecinas comunidades de Chinameca, Nanchital, Hidalgotitlán, Cosoleacaque, Jáltipan, Acayucan, Coatzacoalcos, Ixhuatlán del Sureste, Las Choapas, Agua Dulce, Oluta, Zaragoza, entre otras. Todo el sur de Veracruz estaba presente. Toda la crema y nata de la sociedad. Fue un gran esfuerzo traer a estos chicos desde el otro lado...
Las luces se apagaron. Los gritos no se hicieron esperar: ¡mas de medio millón de almas se unieron al unísono! De repente.... la cortina se abrió. Los gritos se elevaron al cielo... ¡ahí estaban todos, completitos! ¡Las 459,568 mujeres no lo podían creer! ¡Eran ellos! ¡Los Chavos de la Calle de Atrás!
- ¡Hellooooooooo, Minatitlán! ¡Hellooooooo, México!- gritó AZ.
- ¡I can’t fuckin’ believe it!- pensaba Kelasio.
- ¡Motherfucker!- dijo en voz baja Nicolasito.
- ¡Oh, man! I’m excited to be here- dijo el Babas agarrándose la ingle.
- ¡Let’s gonna fuck them! ¡I want theirs pussys!- gritó Horacio D.
Al ritmo de uno de sus grandes éxitos empezó la noche a florear. Los besos, los alaridos, los brassieres, las tangas, los deseos y las lágrimas empezaron a lanzarse hacia el escenario donde los cuerpos de Los Chavos de Atrás bailaban. Las niñas estaban idiotizadas, los homosexuales soñados, los machistas molestos, los paleteros y los que venden cacahuates estaban haciendo su agosto. Pero eso no era todo...
El “Diablo” Andrade representaba a estos chicos. Si recuerdan eran más de medio millón de almas las que estaban presentes. Las canciones tenían un mensaje subliminal que exhortaba a los presentes a que vendieran su alma. Este era un gran negocio. Un negocio del Diablo. Medio millón de almas para él.
martes, 12 de junio de 2007
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